Benidorm ha iniciado los trámites para crear una gran bolsa de suelo dotacional junto al Salt de l’Aigua, con el objetivo de reservar espacio público para futuras infraestructuras y servicios municipales.
El proyecto se articula a través del Plan Especial Hub Dotacional Levante-Salt de l’Aigua y ha dado un primer paso con el estudio ambiental y territorial estratégico que debe analizar el encaje de la actuación.
Una reserva de suelo para necesidades futuras
La propuesta municipal plantea reclasificar una superficie de 360.515 metros cuadrados de suelo actualmente no urbanizable común, que pasaría a estar destinada a servicios generales para su posterior incorporación al patrimonio municipal.
El alcalde, Toni Pérez, ha defendido que la ciudad necesita disponer de suelo para nuevas dotaciones porque Benidorm sigue creciendo en población y también en necesidades públicas vinculadas a residentes y generaciones futuras.
Dos fases junto al entorno educativo y deportivo
El plan se estructura en dos grandes ámbitos. La primera fase alcanzaría 183.965 metros cuadrados en parcelas próximas al actual complejo escolar del Salt de l’Aigua, junto a los IES Bernat de Sarrià y Beatriu Fajardo de Mendoza.
Esta zona se sitúa también cerca del Palau d’Esports l’Illa de Benidorm, en un entorno que ya concentra equipamientos educativos y deportivos y que, según el Ayuntamiento, ha agotado su capacidad de crecimiento actual.
Mejoras de conexión y movilidad
La actuación contempla una conexión entre la avenida Comunidad Europea y la nueva avenida de l’Horta, actualmente en construcción. El objetivo es mejorar los accesos al Salt de l’Aigua y descongestionar la entrada a Benidorm por Levante.
El diseño también prevé nuevas entradas y salidas hacia el entorno de la Huerta, reforzando la movilidad en un punto estratégico entre la trama urbana consolidada y los suelos situados al norte del municipio.
Segunda fase hasta la vía del TRAM
La segunda fase sumaría otros 176.550 metros cuadrados al sur del primer ámbito, hasta alcanzar la vía del TRAM. Con ambas fases, el Ayuntamiento busca configurar un espacio de reserva pública de gran escala.
La superficie total prevista triplica la extensión ocupada por el actual complejo escolar del Salt de l’Aigua, lo que da una idea del alcance territorial de la operación planteada.
Infraestructuras educativas, deportivas, culturales o sanitarias
El Consistorio vincula esta iniciativa a la posibilidad de ubicar en el futuro equipamientos educativos, deportivos, culturales, sanitarios o de cualquier otra índole. La finalidad es anticipar suelo público antes de que aparezcan nuevas necesidades urbanas.
El presupuesto municipal de 2026 ya incluye una partida de 180.500 euros en Vías Públicas para la adquisición del suelo previsto en la primera fase, según la información trasladada por el Ayuntamiento.
Protección frente a la especulación
El gobierno local sostiene que la reclasificación se plantea por interés general y dentro de la legalidad urbanística. Además, defiende que la operación permitiría evitar movimientos especulativos en una zona donde ya se están desarrollando nuevas infraestructuras.
La bolsa dotacional funcionaría como colchón de transición entre la ciudad y la Huerta, al tiempo que garantizaría capacidad para nuevas dotaciones públicas en un entorno clave para el crecimiento de Benidorm.
Un trámite que acaba de empezar
El análisis ambiental es solo el inicio del procedimiento. A partir de ahora, el plan deberá completar los pasos administrativos y técnicos necesarios antes de que el Ayuntamiento pueda ejecutar la adquisición y desarrollo de los suelos.
La operación mira al Benidorm de las próximas décadas, con la intención de repetir la lógica de planificación que décadas atrás permitió crear el gran complejo educativo del Salt de l’Aigua.
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Fuente: Ahora Marina Baixa.

