Benidorm ha puesto sobre la mesa una propuesta de calado para el futuro educativo de Foietes-Colonia Madrid: construir un nuevo colegio Vasco Núñez de Balboa en el mismo emplazamiento del actual centro y convertirlo en un CEIP de tres líneas. La iniciativa fue trasladada a la comunidad educativa en reuniones mantenidas por el alcalde, Toni Pérez, y la concejal de Educación, Maite Moreno, con el claustro y el consejo escolar. El objetivo es resolver carencias acumuladas en un edificio inaugurado en 1975, mejorar los servicios del centro y ganar capacidad para responder a las necesidades de escolarización de un barrio con fuerte peso poblacional.
Un proyecto educativo para renovar un centro con medio siglo de historia
Qué plantea Benidorm para el colegio Vasco Núñez de Balboa
La propuesta trasladada a la comunidad educativa del CEIP Vasco Núñez de Balboa consiste en abrir una nueva vía de actuación: levantar un colegio completamente nuevo en la misma parcela que ocupa el centro actual. Según la información publicada por el Ayuntamiento de Benidorm, la opción permitiría sustituir la distribución actual, organizada en diferentes pabellones independientes, por un edificio más moderno, funcional y adaptado a las necesidades educativas presentes.
El planteamiento no se limita a una reforma puntual. La idea que se ha trasladado al claustro y al consejo escolar pasa por una rehabilitación integral que, en la práctica, supondría dotar al centro de una nueva estructura y de servicios renovados. El colegio se transformaría además en un centro de tres líneas, frente a las dos con las que funciona actualmente. Ese cambio tendría una consecuencia directa: aumentar la capacidad para escolarizar a más alumnado en un entorno urbano donde la demanda educativa sigue siendo un elemento estratégico.
La reunión con la comunidad educativa marca el inicio de una fase de trabajo institucional. El gobierno local ha explicado la alternativa, ha escuchado a los representantes del centro y ha anunciado que se iniciarán los trámites necesarios ante la Conselleria de Educación. La actuación todavía requiere recorrido administrativo, pero la posición municipal sitúa el proyecto como una prioridad para resolver las carencias acumuladas en el inmueble.
Un edificio de 1975 con necesidades acumuladas
El colegio Vasco Núñez de Balboa fue construido e inaugurado en 1975. Desde entonces, el centro ha vivido ampliaciones, reformas parciales y adaptaciones vinculadas a las necesidades de cada etapa. Ese crecimiento por fases explica que, en la actualidad, el colegio esté distribuido en varios pabellones independientes dentro de una misma parcela. Aunque esa solución permitió responder en distintos momentos a la demanda educativa, hoy genera limitaciones para el funcionamiento diario del centro.
Entre las actuaciones que en su día se reclamaron dentro del Plan Edificant figuraban mejoras por valor de 1,8 millones de euros. La planificación incluía trabajos relacionados con el gimnasio y los vestuarios, la reforma y adaptación de baños, la instalación de un ascensor en el edificio de Primaria, la adecuación de muros exteriores y del patio de Infantil, así como la renovación integral de la instalación eléctrica.
Con el paso del tiempo, esas necesidades han evolucionado y la solución parcial ha perdido fuerza frente a una alternativa de renovación global. El alcalde ha señalado que el estado estructural del inmueble no corre peligro, pero también ha defendido que las deficiencias actuales aconsejan una nueva vía. La propuesta se presenta así como una decisión de planificación educativa y urbana, no como una respuesta improvisada.
Foietes-Colonia Madrid, un barrio clave para la escolarización
El CEIP Vasco Núñez de Balboa se encuentra en el barrio de Foietes-Colonia Madrid, una zona con identidad propia dentro de Benidorm y con una presencia destacada de equipamientos educativos y deportivos. El centro está próximo a la Ciudad Deportiva Guillermo Amor y a escasos metros de otros colegios públicos, como el CEIP Serra d’Aitana y el CEIP Bautista Lledó. Esa concentración de servicios convierte el área en un punto relevante para la planificación escolar de la ciudad.
La conversión del Vasco Núñez de Balboa en un centro de tres líneas tendría impacto directo sobre la capacidad educativa del barrio. Actualmente, el colegio cuenta con 413 niños y niñas matriculados en las etapas de Infantil y Primaria. Además, ofrece pupitres de P2, una medida vinculada a la escolarización temprana. Estos datos muestran que el centro ya cumple una función importante dentro de la red pública.
El aumento de capacidad permitiría garantizar con mayor margen las necesidades de escolarización de la zona. En barrios con crecimiento, renovación residencial o fuerte demanda de servicios públicos, la escuela también actúa como elemento de cohesión social. Mantener el colegio en el mismo emplazamiento es una parte esencial de la propuesta: renovar sin desplazar y mejorar sin romper la relación entre el centro y su comunidad.
La comunidad educativa respalda el inicio del proyecto
La propuesta fue presentada en reuniones diferenciadas con el claustro y con el consejo escolar del centro. Tanto Toni Pérez como Maite Moreno destacaron la receptividad de la comunidad educativa. El respaldo del profesorado y de los representantes del colegio es un elemento clave para que el proyecto avance con una base social sólida.
En una intervención de estas características, el papel de la comunidad educativa resulta determinante. El profesorado conoce de primera mano las limitaciones de los espacios actuales, los problemas de circulación interna, las necesidades de aulas, patios y servicios comunes, así como la evolución del alumnado. El consejo escolar incorpora la visión de familias y representantes del centro, por lo que su recepción positiva facilita el inicio de los trámites.
El proyecto también obliga a coordinar administraciones. La construcción de un nuevo centro requiere planificación técnica, definición de competencias, tramitación administrativa y encaje presupuestario. Por eso, el anuncio de iniciar gestiones ante la Conselleria de Educación es el siguiente paso lógico.
Qué pasos quedan para hacer realidad el nuevo centro
La propuesta anunciada abre una fase de trabajo que todavía debe traducirse en trámites concretos. El gobierno local ha avanzado que iniciará desde ya las gestiones necesarias ante la Conselleria de Educación para poner en marcha el proyecto del nuevo colegio Vasco Núñez de Balboa. Ese proceso deberá concretar el alcance de la actuación, la fórmula administrativa, la planificación técnica y los tiempos de ejecución.
Uno de los retos será compatibilizar la mejora del centro con la continuidad del servicio educativo. Construir un nuevo edificio en la misma parcela puede requerir fases, soluciones provisionales o una planificación especialmente cuidadosa para reducir molestias a alumnado, familias y profesorado. Aunque esos detalles todavía no están definidos públicamente, forman parte de cualquier intervención educativa de gran escala.
El objetivo final es que el colegio pase de una estructura fragmentada a un edificio moderno, con mejores servicios y capacidad ampliada. La conversión a tres líneas permitiría atender mejor la demanda y reforzar la red pública en una zona clave. Para las familias del barrio, el anuncio supone una señal clara: el colegio mantiene su papel central y la ciudad estudia una solución de fondo para garantizar mejores instalaciones durante las próximas décadas.


